Imprevistos durante una reforma: cómo gestionarlos

Un imprevisto debe explicarse y valorarse antes de incorporarlo al trabajo. La gestión ordenada consiste en identificarlo, documentarlo, conocer sus opciones y decidir antes de ejecutar el cambio.

Un proceso claro para decidir

  1. Identificar qué se ha encontrado o qué cambio se solicita.
  2. Explicar cómo afecta al alcance previsto.
  3. Presentar las opciones disponibles cuando las haya.
  4. Presupuestar y aprobar el cambio antes de ejecutarlo.

Qué conviene dejar por escrito

La descripción del cambio, su impacto en trabajos o materiales, su importe cuando corresponda y la aprobación previa. Así se diferencia el alcance contratado de las modificaciones posteriores.

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