Imprevistos durante una reforma: cómo gestionarlos
Un imprevisto debe explicarse y valorarse antes de incorporarlo al trabajo. La gestión ordenada consiste en identificarlo, documentarlo, conocer sus opciones y decidir antes de ejecutar el cambio.
Un proceso claro para decidir
- Identificar qué se ha encontrado o qué cambio se solicita.
- Explicar cómo afecta al alcance previsto.
- Presentar las opciones disponibles cuando las haya.
- Presupuestar y aprobar el cambio antes de ejecutarlo.
Qué conviene dejar por escrito
La descripción del cambio, su impacto en trabajos o materiales, su importe cuando corresponda y la aprobación previa. Así se diferencia el alcance contratado de las modificaciones posteriores.
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